Nuestra presencia se hace fuerza evangelizadora en medio de las dificultades que vive el hombre de hoy; servimos en todos aquellos lugares donde la Iglesia nos necesita: parroquias, dispensarios, centros de salud, escuelas, colegios, hospitales, ancianatos, horfanatos, leprosarios, campos, ciudades; en todos los lugares donde podamos hacer viva la dinámica de nuestro padre fundador Francisco Palau y Quer: "Iré donde la gloria de Dios me llame"